Aprendiendo alemán con El Principito

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“Aprender idiomas no se me da” es la excusa que siempre he utilizado después de haber aprendido inglés para no aprender otro idioma. Hago el intento de aprender alemán desde hace 5 años aproximadamente y he ido dando pasos poco a poco pero la verdad es que siempre pongo cualquier excusa para no echarle más ganas. Mudarme a Alemania me ha incentivado a aprender un poco más, aunque la opción de hablar inglés siempre es más fácil, especialmente en el trabajo con tanta gente internacional.

Tengo un profesor de alemán que realmente se convirtió en mi amigo (Heinz), nos podemos juntar solo dos horas por semana en las que hablamos de la vida, cocinamos y tomamos mucho café, auf Deutsch (en alemán). Después de varios meses y finalmente con un grupo de amigos alemanes he llegado a un punto en el que me siento cómodo para tener una conversación informal de temas muy casuales así que he decidido dar el siguiente paso; leer un libro.

Cuando le pregunté a Heinz qué libro me recomendaba para empezar, me dijo nada más y nada menos que Der Kleine Prinz (El Principito). Así que comenzaré esta lectura, que por muy fácil y corta que sea, quizá me tome meses asegurándome de entender el 100%.

Así que después les cuento qué tal me fue.

Bis bald!

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Está caro el aguacate – Un año en Alemania

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El 1 de agosto cumplí un año de vivir en Colonia, Alemania. Yo soy de Guatemala y estas son mis primeras 5 percepciones del país y su gente, por cierto, muy superficiales y muy generalizadas.

  1. Está caro el aguacate: no solo el aguacate pero en general las frutas y las verduras, el precio puede ser el doble o el triple de lo que cuesta normalmente en Guatemala. Los precios de otros productos como lácteos, carnes y cereales tiene precios similares a Guatemala.
  2. Los alemanes no son tan fríos como los pintan: definitivamente es diferente, generalmente un saludo es dándose la mano o incluso solo diciendo “hallo” sin tocarse pero solo es cuestión de tomar un poco de confianza, yo generalmente saludo con un abrazo y mis amigos lo reciben muy bien. La mayoría de mis amigos han estado en mi casa y conozco las casas de la mayoría. También hablamos de cosas personales.
  3. Todo está regulado: Existe un contenedor para cada tipo de basura, el gobierno sabe la religión de todos sus habitantes (y a algunos les cobra impuestos especiales basado en eso, y por supuesto, se vale no tener religión), precios de renta, tráfico de internet (una multa por ver o compartir películas piratas en internet puede llegar a ser de hasta 2,000 euros), existe un seguro para casi cualquier cosa (por ejemplo, hay un seguro que cubre los gastos de accidentes como botar el celular de un amigo), y podría seguir mencionando algunos datos curiosos pero se haría muy larga la lista.
  4. Los alemanes son puntuales, aunque no siempre: en términos generales se espera de mí que sea puntual, y ahora que vivo aquí distingo mucho más “la hora chapina” de la que yo mismo era complice, sin embargo hay ocasiones en que las cosas no son tan puntales como deberían, por ejemplo el transporte publico más de varias veces al día está algunos minutos tarde, a veces las reuniones comienzan 5 o 10 minutos después de la hora acordada y los proyectos muchas veces necesitan algunos días extra.
  5. En Alemania es muy seguro: usar el celular o incluso la computadora en un bus o tren a la media noche de camino a casa no es un problema, nunca he visto un arma en manos de alguien que no sea un policía oficial, nunca he visto seguridad privada y las casas no tiene rejas en las ventanas (al menos lo que he visto hasta ahora). Nunca he visto un policía armado cuidando un almacén o restaurante. Obviamente hay que tener ciertas precauciones como no dejar la bicicleta en lugares muy desolados y sin candado porque se las roban, o cuidar la billetera porque alguien puede bolsear, pero nunca o al menos casi nunca (en casos muy raros podría ocurrir) alguien amenazará mi vida por quitarme un celular.

En algún punto quiero escribir cosas un poco menos superficiales pero por ahora quería escribir algo sobre mi experiencia en el primer año.